martes, 2 de septiembre de 2008

Mientras menos cosas tengas para arrepentirte mas a la perfección vas acercándote.
Yo no quiero arrepentirme de nada,o en lo posible de la menor cantidad.
Además, haciendo un análisis a plazo medio, me sale mas barato tragarme una cucharada de orgullo ahora, que años y años de terapia en un futuro.
No voy a privarme mas de una palmada en el hombro, un abrazo o un oído (privilegiado por definición) cuando mas lo necesite.
De tomar un vino, un café o un vaso de agua y hablar toda la noche, de los beatles, zeppelin, piazzolla o el genio de Turno.
No voy a privarme mas de zapar un tema con vos, demostrarte lo bueno que soy y sentir por primera vez que alguien se enorgullese de mi por hacer lo que amo.
Y en menor medida quiero refregarte en la cara, en el músico, el hombre y la persona que me convertí, sin ayuda tuya alguna.

Creo que ya es hora de ir al correo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

enhorabuena

(coraje)

La Sábana Santa dijo...

Te iba a preguntar el otro día si ya habías ido.

Dele que usted puede, hombre.